Estás en: Inicio > Conoce Jabalcuz > Historia > Jabalcuz en el siglo XVIII


Jabalcuz en el siglo XVIII


Examen de las aguas medicinales de mas nombre que hay en las andalucias

D. Juan de Dios de Ayuda, escribio un tratado en 1793 sobre las aguas de salud que se usaban en Andalucía en la epoca, con especial mención a las de Jabalcuz editado por la Imprenta Real en tres ediciones concidas 1793, 1794 y 1798) y del cual extraemos el capítulo referido a los baños de Jaén;

TRATADO I.

 

BAÑOS DE JAÉN.

CAPITULO I

La situación y amenidad de los baños de Jaén, calidad y producciones naturales de aquel terreno con la antigüedad y descripción de la fábrica.

Situación de los baños.

A media legua larga por entre medio día y poniente de la ciudad de Jaén se hallan los baños que llevan su nombre y también el de Jabalcuz, por llamarse así el cerro donde nacen. Este cerro, tuya altura y extensión asombran, va formando, con su falda meridional y las colinas de enfrenté cierto seno ó recodo en que toma principio un barranco ni muy estrecho ni agrio, y siguiendo su curso hacia el oriente cosa de una legua, se pierde con otros que se le juntan en el rio Guadalbullón, como media legua mas arriba del hermoso y sólido puente de tres ojos, que ha pocos años se concluyó. Al principio pues de este barranco, y al pie de una ladera altísima y muy escarpada, por la parte que mira al oriente nacen los manantiales de estos baños por en entre una risca de piedra negra, sobre cuya naturaleza se hablará después amenidad del sitio de los baños,

Amenidad del sitio de los baños

Aunque la vista no alcanza grande extensión, tampoco esta; tan angustiado el sitio de los baños que dexe de ser sumamente alegre y divertido; contribuyendo mucho para ello la diversidad de ángulos que forman las colinas y
caidas del cerro, y mas todavia la frondosidad que se descubre por todas
partes , y que es fruto del cuidado con que la industria ha sabido procurar el cultivo de un terreno que se convida con lo pingüe y fértil.
Así no cabe mas lozanía, tanto en los arbustos; y matas bravias que allí se dan, como en los olivares, viñedos, parrales, y muchos géneros de exquisitos frutales; cuya amenidad, acompañada de algunas casas de campo que asimismo se des cubren , hacen tan buen efecto á la vista , que no debe. .tenerse por muy exagerado el nombre de Valparaíso con que distinguen los naturales aquel sitio.

Calidad, del terreno de los baños

Producciones naturales se hallan allí todo el cerro Jabalcuz. y mucha parte de sus adyacencias. Por el sitio de los baños son una verdadera montaña; y la tierra y piedras que la componen del género calizo. Allí se encuentran .vetas de la creta tophacea y del espato gipsioso; haylas también de varios mármoles, -teniendo y con razón entre todos la primacía por su rico negro y bello pulimento el que llaman vulgarmente jaspe, bien que sin serlo.

En quanto á vegetables pocos sitios he visto que tengan tantos ni tan viciosos; pues sin embargo de haber estado allí por el otoño, y no muy despacio,fuera de muchísimos que no.pude determinar, vi los siguientes;

 

 

 

Agrimonia eupatoria

Althaea cannabina

Anagalis arvensis

Achillea ptarmica.

Ámtirrhinum repens

Arcrium lappa, vulgo Bardana .

Borago officinalis, v. Borraja

Cistus albidus

Ciematís yitalba. Cuscuta, v. Epithimo.

Digitalis purpurea.

Echium frutícosum.

Erigeron graveolens, et viscosum

Erysimium barbarea y et vulgare

Galium uliginosum.

Gentiana centaurium.

Geranlum sanguineum,

Hypcrericum perforatum

Lavandula spica, v. Alhucema

Linum maritímum.

Lotus corniculatus, ét graecus. Lychriinr salicaria.

Lychnis visearla.

Melissa officinalis, v. Torongil

Melissa calamintha.

Menta sátira.

Nigela damascena.v. Arañuela

Ononis viscosa.

Origarmm vulgare.

Origanum majorana.

Parietaria officinalis

Phlomis fruticosa.

Phlomis purpurea.

Plantago albicans, coronopus et Psylliüm, v. Zargatona

Polygonurn aviculare.

Potentilla reptans.

Poterium sanguisorba, v. Pimpinela

Prunela vulgaris.

Reseda íruticosa.

Rhus coriaria, v. Zumaque.

Salvia liorminum.

Santolina rosmarinifolia.

Senecio viscosus.

Smilax europaea.

Solanum nigrum,

Spartium junceura.

Teucrium supiñum, v. Zamarrilla.

Thymbra vérticillat

 

Antigüedad de los baños de Jaén

No habiendo podido encontrar noticias que determinen quando se descubrieron los baños de Jaén, será preciso seguir el camino de la conjetura, por arriesgado é incierto que sea. En esta suposición no tendré por temerario á quien se aventure y defienda ser bastante antiguo* su conocimiento y uso. No pretendo por esto conceder fueron conocidos de los Romanos, apropiándoles aquella inscripción de la lápida , que todavía permanece en la puerta de la Iglesia de San Miguel de Jaén, y que no copio por haberlo hecho y publicado muchos, contentándome con poner la versión que dio Morales, y es así:

 

Estos baños edificaron y dedicaron Cayo Sempronio Semproniano hijo de Cayo, de la tribu Galería, que dos veces había sido uno de los dos del gobierno de la ciudad, y fue Pontífice perpetuo; y Sempronia Fusca Vibia hija de Aurelio, y truxéron el agua a ellos, y le dieron el bosque de las aguas de trescientos pies, todo a su costa. (Antigüedades de las ciudades fol. 73 vuelto).

 

Aunque en la inscripción se lea termas, por lo que pudieran algunos atribuirla á nuestros baños ya ocurrió á esta dificultad Morales traduciendo baños como que entre los Romanos era común dar el nombre de termas a los baños calientes aun cuando el calor fílese artificial: fuera de que si á los de Jaén se les ha de aplicar por su calor, malamente les puede convenir, no siendo, como no es, el que se requiere para llamar á las aguas termales, según se verá después. Pero asegurando el expresado autor, que los baños que llaman de D. Fernando, poco más abaxo de la Magdalena manifiestamente son fabrica romana, y subscribiendo á que de allí dicen los naturales que se llevó a San Miguel la piedra, era locura rematada resistir a tan respetable autoridad, sin terminantes pruebas en contrario, que no tenemos.

 

 

Quisiera que aquellos a quienes parezca dura mi aserción viesen los restos de la fábrica de los baños de .Alhamilla, la de los de Alicún, y particularmente la de los de Graena, por tener probado en el primer tomo de esta obrita con documentos irrefragables ser su fábrica. del tiempo de los Moros, para que cotejadas con la de los de Jaén, no les quedara duda de la conformidad que hay entre ellas. Pero no es solo la naturaleza de la obra la que apoya mi pensamiento: favorécelo .también la pasión y costumbre qué han tenido siempre los Moros, .por bañarse, en fuerza de las cuales vemos el cuidado que ponían..en descubrir y aprovechar muchas fuentes, que nosotros apenas conocemos mas que por las ruinas que aun quedan de los edificios que ellos hicieron.

 

Baños árabes de Jaén

 

Alfonso VI

También a los Españoles se había pegado con su trato esta pasión de los baños, á términos de que se atribuyera á su uso la derrota de la batalla de Ucles. o de los siete Condes, por lo que el Emperador Alfonso VI, según afirma el P. Mariana al focio 625 de su Historia, «mando?quitar los instrumentos de los deleytes, en particular derribar los baños, que eran muy usados á la sazón en España, a imitación y conforme á la costumbre de los Moros?

 

Bien considero las dificultades que pueden oponerse; y dexan- do aparte la de que por esta razon podrá tenerse por de los Moros lo que se ha adelantado poco hace, pues es claro que por desgracia no se tuvieron en ello mas ideas que las generales de seguir
lo empezado} voy á manifestar lo que siento acerca de las dos principales.

 

 

El menos disculpable es el Mr o. Patón., y los que contribuyeron para la obra que publicó el año de 1628 con el título de Historia de la antigua y continuada nobleza de la cuidad de Jaén á pues poniéndose á referir en el cap. V. los rios, fuentes y huertas que esta ciudad y su rey- no tienen, al dar razon de los arroyos que entran en Guadalbullón por aquella parte de los baños, después de poner el.... de la Fuente de la Peña, el Stic o y Valparaíso, Recuchillo, los Baños..: no los vuelve á tomar eit boca quando llega á la relación de las fuentes.

Mas de reparar es aun que el célebre dorales no los hubiese citado quando habla de la famosa fuente de la Magdalena y los baños de D. Fernando, pero pudieron haber tenido entonces tan corta opinión como hasta de poco á esta parte, que no mere- cieran la atención de un escritor, que por lo común solo hacia alto en aquellas cosas de esta clase, que tenían algo de extraordinario. Y ciertamente que pudieron muy bien haber tenido estos baños en lo antiguo gran nombre, y experimentar, por causas que no alcanzamos, la decadencia que otros como sucede ahora á los de Benzalema, que habiendo sido famosísimos el siglo pasado pocos que no sean del pais tienen al presente noticia de ellos, sin embargo de que hablaron los autores mucho de sus virtudes: y sin que deba atribuirse á que las hayan perdido, pues pueden apostárselas con los mas acreditados. ¿Pero qué cosa del mundo se halla fuera de estas vicisitudes? La otra dificultad consiste en parecer imposible pudieran escapar de las varias talas y desolacion que esta ciudad y sus inmediaciones sufrieron, así en tiempo del Santo Rey que la conquistó, como de los Moros del reyno de Granada, segun lo asegura citando al Mro. Rus Puerta -D. Martín de Ximena en sus anales Ecles. del Obisp. de Jaén a los fol. 141, 319 y 344.

 

Pero fuese que la misma pequeñez de la fabrica les hiciera despreciarla, ó mas bién que el debido respeto á tales oficinas les contuviera, ello es que en medio y á pesar de tantos motivos de roina vemos se conservaron las obras de baños y algibes: cosa digna de la mayor alabanza, y que de camino que condena nuestro descuido y abandono en promoverlas y repararlas, da á conocer una nueva especie de malicia en la barbarie de aquellos que hacen asunto de su entretenimiento ponerse á derribarlas.

 

Mapa que demuestra la situación de los baños de Jaén, nacimiento y curso de sus aguas" (finales del siglo XVIII)

Descripción de la fábrica

No puede negarse ser magnífico el camino que conduce a los baños desde la ciudad, pues a más de estar muy llano, espacioso y descubierto , va dominando siempre al frondoso Valparaíso, reuniendo así la comodidad y diversión, y mereciendo justamente las alabanzas y agradecimiento de todos los que lo disfrutan. Pero por lo mismo que esto fomenta buenas ideas, no puede menos de aumentar la sorpresa al que llegando á los baños con sentido en lo que era regular, solamente encuentra una fabrica que hace poco honor á tan respetable y poderosa ciudad; siendo toda ella mezquina, y con la añadidura de ciertas chozas a su lado, capaces de desacreditarla, aun quando fuera de las mejores.

 

Ya queda insinuado que antiguamente no hubo mas que una balsa; pero atendiendo á los desórdenes, casi inevitables en semejantes oficinas quando no hay piezas de separación, determinó la ciudad se construyese otra; como con efecto se construyó conforme a la planta de la primera el año de 1780 a expensas de los espolios de los Señores Obispos Marín y Gómez de la Torre

Las puertas de ambas son muy estrechas, y lo mismo cierto recodo que se les sigue, y por donde apenas pueden entrar los sanos sin incomodarse. Las balsas ya son otra cosa, teniendo bastante capacidad, limpieza, y lo demás que es necesario para bañarse cómodamente y sin peligro; hallándose bien enlucidas las paredes y bóvedas que las cubren, y en estas correspondientes claraboyas con sus encerados , que dan luz y defienden del viento. Para bajar á las balsas no hay escalón mas que por un lado, y debería continuarse á lo menos por aquella parte que corresponde á los poyos; pues sobre facilitar asientos á los que no pueden den bañarse en pie, todo lo que sea ahorrar camino, como sucedería entonces, es de mucho beneficio para los que no tienen libre el uso de sus miembros; cosa bastante común, y que no debiera perderse de vista, así para esto, como para dar correspondiente amplitud á las puertas.

También convendría tapar los arcos que hay por fuera, puesto que si así tienen algún uso, es en perjuicio de la fabrica, quando dándoles entrada por los poyos, se aumentaban otros tantos en casamentes, en que con mayor decencia y comodidad se pudieran desnudar y vestir los bañistas.

 

Baños griegos

 

 Enfrente de las puertas de las balsas hay otras por donde se entra á unos quartos, que aunque pequeños, pueden servir de sudaderos; y en el de la primera, ó que está destinada para los hombres, se halla el arca y distribución del agua, que naciendo algunos pasos mas adelante, viene á ella por dos conductos. El caudal del uno, pues el otro ninguna llevaba quando lo vi, será como el grueso de una muñeca; y me aseguraron que todos los años luego que vienen los calores se seca el que lo estaba entonces. Si esto es verdad, y que por él se conduce el agua de otros veneros vecinos al antiguo, que se recogieron con el motivo de la nueva balsa sin mezclarla con la del otro, es infundada la queja que generalmente se tiene de que desde entonces han perdido estos baños mucha parte de su virtud. Verdad es que siempre hubiera sido mejor no tocar en el manantial; y dado que la mayor concurrencia pidiese el aumento de otra balsa, con el agua del antiguo podían haberse surtido las dos, como está sucediendo; y quando no, la de aquel que sale por baxo de la casería del Ilustrísimo Cabildo, y que me pareció semejante á la de los baños, bastaba para ello, desando cerrada la puerta á preocupaciones , difíciles de desterrar 5 por bien ó mal fundadas que sean.

 

A esto se reduce la fábrica de los baños de Jaén; y desde luego se conoce la falta de imitadores que hay en nuestros días de Cayo Sempronio y Sempronia Fusca, siendo mengua de una ciudad que se halla habitada de la principal nobleza de un rey no tan opulento como lo es aquel. Dios nos los depare, para que provean quando menos de una pieza que sirva de ingreso á los baños, y á los bañistas de desahogo, y que no tengan que exponerse de pronto al ayre, por mas destemplado que corra. También es muy notable la falta de habitación en que poder hospedarse; pues ya es obra eso de ir á los baños, y volver, á la ciudad. Si que en aquellas caserías admiten con franqueza, según me informaron, y experimenté en la del Ilustrísimo Cabildo; pero á mas de otras nulidades, no se tallan tan cerca que puedan evitarse muy malos ratos de marea y calor.

 

Tal era aquella fábrica por Octubre de 1792 que la vi; y noticioso de que se había adelantado después, lo pregunté al Sr. D. Joseph Martínez de Mazas Dean de aquella Santa Iglesia; y en caita de 2 de Marzo de-1797 me informa lo que se sigue:

 

-Ya sabe Vm. quan desproveido se hallaba aquel sitio, pues la única casa que había en la posesión contigua de un patronato de esta Santa Iglesia, no se fabricó para recibir huéspedes, sino para alojamiento y diversión del fundador, con tina accesoria para el casero.

 

Es verdad que de treinta á quarenta años á esta parte, que es quando han tomado mas nombre los baños, se ha permitido que se alojen en ella tres ó quatro familias de gracia, hasta que últimamente se ha arrendado toda la posesión á Francisco Paredes que gana quatro reales diarios por cada cuarto mientras se ocupa. El bañero, que es un hombre puesto por la ciudad, tiene allí y» contiguas seis chozas ó mas, que tambien le valen muy buenos dineros, y solo para cerdos pudieran servir. Viendo yo esta indecencia, excitado en parte por el Director de la Sociedad patriótica, propuse al Cabildo que seria muy conveniente se fabricase otra casa dentro de la misma posesión y casi enfrente de la antigua, del otro lado del arroyo a la parte del mediodia; y que siendo muy necesaria una ermita para que no careciesen de misa los concurrentes en los dias de fiesta, y lo mismo los caseros de muchas posesiones que se han aumentado en aquellos contornos, yo me obligaba á costearla.

 

El Cabildo vino en ello, y con efecto se han hecho seis casas en esquadra, baxas y cubiertas de bóveda, de una piedra que llaman toba ó tosca, mas ligera que la regular; quatro hacen hilera con la puerta hacia el peálente del estío, las otras dos con la ermita que forman el ángulo, miran á los baños.

 

Delante de ellas hay una plaza ó lonja bastante espaciosa, y desde ella continúa un buen camino hasta los baños, que distan como un tiro de bala; de » modo que entran coches con toda comodidad, y caben seis ú ochó en la referida lonja cercada de asientos de piedra.

 

Al lado del camino he plantado árboles y rosales para hacede mas delicioso. Dios quiera se crien, y que las casas se conserven; porque es mucha la malignidad de los muchachos y pastores que andan por aquel cerro, y la muchedumbre inconsiderada de los que se abocan allí en tiempo de calor; hallándose por otra parte sin resguardo y con la precisión de estar todo abierto con motivo v del pozo inmediato adonde van todos por agua.
Aunque he dicho que las casas son seis, están dispuestas de modo que caben á un tiempo nueve personas con un criado para su asistencia. Cada una tiene su sala pequeña ó recibidor, un buen quarto ó alcoba, todo con sus llaves, y en sitio proporcionado una especie de fogarín en alto a manera de chimenea francesa.

San Cosme y San Damian

La ermita es muy buena, con su altar de estuco, y en el nicho los dos Santos Médicos San Cosme y San Damián, de Abulto estofado. Aunque dentro solo quepan veinte y quatro personas, como la puerta es grande, y está al hilo de la plaza y camino referido, pueden oir misa desde afuera más de doscientas.

No convenía hacer casas de mas altura, ni cubiertas de teja porque son allí furiosos los vientos, y también los muchachos se divertirian en tirar piedras. Por eso se cubrieron de losas; pero se ha experimentando que con los hielos del invierno se deshace la mezla, se cala el agua por las junturas, y las bóvedas de toba tan porosa cargadas de tierra gredosa empapan la humedad, que ni en el calor del estío se desecan enteramente los quartos, aunque tienen ventanas al medio día. Por eso me he visto preclsado á poner segunda cubierta de teja, y he añadido por un lado un pajar y caballeriza, todo á mi costa, como la campana y ornamentos de capilla, y en cada quarto una mesa con algunas sillas....» Hasta aquí dicho Señor Dean, que a este beneficio ha juntado el de escribir y publicar una obra con el título de Retrato al natural de la ciudad de Jaén &c., manifestando que si aquel Obispado tuviera muchos que le imitaran, presto se verian renovadas en él las ideas del mejor tiempo de su engrandecimiento.

Ermita

 

CAPITULO II

Observaciones físicas del agua, de los baños dé Jaén

Recién tomada el agua de estos baños es muy cristalina, notándose solamente, si se mira al través de la luz, ciertos pequeños glóbulos que suben y se deshacen en la superficie. Agitada en una botella hace algo de espuma; y si se aplica á la nariz recien destapada aun quando lo ha estado algunas horas, ni hiere el olfato, ni produce olor particular; sucediendo otro tanto por lo que hace al gusto, que no percibe mas que una ligera estipticidad, la misma que conserva con la transparencia despues de hervida Tampoco se ve en las balsas cosa notable en quanto al color, ni mas olor que el que despide todo lugar húmedo; y sin embargo de que los caños y arca permanecen limpios, en una cascada por donde corre el agua á poco de salir ya va dexando ciertas incrustaciones bastante porosas de un amarillo baxo, y que en los ácidos fermenta y se deshace. En quanto al temperamento de este agua, aunque vario el de la atmósiera desde diez grados hasta diez y nueve en el termómetro de Reaumur siempre conservó ella el de veinte y tres grados y medio sin que el hidrómetro de Beaumé manifestase diferencia de peso recién tomada, y después de algunas horas.

del agua de los baños Jaén.

 

Examen por los reactivos,

Mezclada el agua de cal recién techa con la de estos baños acabada de tomar, apenas la altera; pero á poco se vuelve blanca como leche, no sucediendo así despues de hervida. La tintura de cúrcuma no padece alteración ni con una ni con otra. La de tornasol se enroxece, aunque remisamente, con la recién tomada, pero no con la hervida. Con la espirituosa de agallas y cal prusiana no toma color ni antes ni despues de hervida. El xarabe azul se pone algo verde con la recién cogida, mas no con la otra. El alkali volátil enturbia á la recién tomada, dando precipitado, mas sin alterar á la hervida. El mineral y vegetal cáusticos ponen blancas á ambas, formando precipitado. Los acidos ni las alteran ni causan fermentación.

 

El nitrato de plata pone al punto blancas y á poco moradas á las dos. El de mercurio la vuelve muy presto pajiza con precipitado del propio color, no observándose esta alteracion con la hervida. El xabon se disuelve malamente, y la plata no toma color alguno. Evaloración y separación del residuo que dexa el agua dé estos baños. vaporadas junto á la fuente veinte y cinco libras del agua de estos baños con las cautelas correspondientes, dieron quatro dracmas y veinte granos de residuo, muy blanco,escamoso, de un gusto salado, y algo estíptico. Infundido lo que quedó en el filtro en ocho veces su peso de agua destilada fria, se volvió á filtrar á su tiempo; resultando de la evaporacion ocho granos de muriato de soda, ó sal de comer, y un escrúpulo y diez granos de sulfato de magnesia ó sal catártica amarga. Puesta la mitad en suficiente cantidad de alcohol de vino el tiempo necesario, agitándola á menudo, se filtró y evaporó, quedando un residuo roxizo, amargo, y que probado manifestó ser muriato calizo: pesó tres granos. Lo que quedaba en el filtro se puso á hervir por un quarto de hora en mas de quatrocientas veces su peso de agua destilada, filtrándole despues, y evaporado dio una dracma y nueve granos de sulfato de cal ó selenita. Vuelto á infundir lo que restaba en cantidad correspondiente de ácido acetoso, y pasados dos días, se filtró, poniendo la disolución á evaporar Hasta que no quedó humedad, hallando nueve granos de tierra de magnesia. Últimamente se infundió en ácido marino lo que aun quedaba, resultando siete granos de alumine ó arcilla, y doce de silíza ó arena.

 

 

Substancias volátiles que. se hallan en el agua de estos baños

Los reactivos habian indicado existir en el agua de estos baños el gas ácido carbónico ó ayre fixo para poder apreciar su cantidad, puse con dos libras de ella recien tomada, siete de la de calacabada de hacer, y despues que.. estuvo el tiempo necesario, y bien tapada la vasija, ..se filtró y esó el .residuo ya enxuto hallando veinte granos.. Repetida la misma operación con iguales cantidades de agua de cal y de la fuente, que habia biaa hervido por un quarto de hora y dexado en el filtro medio grano por libra , formó un precipitado que despues de bien seco pesó tres granos. Así estos como el anterior fueron substraidos de los veinte que dio de producto la infusion antecedente, quedando en diez y seis, en que segun el cálculo de Mr. Bergman entran poco mas de cinco granos de gas ácido carbónico. Resumen de la análisis. Avista de las observaciones y pruebas de esta analisis parece que acomodándose á la, clasificacion establecida en la introduccion del to-

 

Según las mismas, no tienen mas substancia volátil que el gas acido carbónico, y este en corta cantidad: siendo las fixas siete, á saber, el muriato calcáreo ídem de soda, ó sal común, eí sulfato de magnesia y calizo, con las tierras de magnesia, alumine y siles; correspondiendo á las dos dracmas y diez granos, mitad del residuo que dieron las veinte y cinco libras de agua evaporadas, de cada una la cantidad siguiente:

Magnesia......................... 09 gr.

Alumine........................... 07 gr.

Silex ................................12 gr.

 

Acerca del calor de los baños,

deben colocarse estos entre los templados. Id. de soda Og |r feto calcáreo 03 granos. Sulfato de magnesia. Sj. i0 Ir. Id «Icáreo ¿opgr.

 

Virtudes y método con que deben usarse los baños de Jaén.

 

Licenciado Manzaneda en el prólogo del tratado que publicó de estos baños, que ya se citó , no llevaba á bien que se atribuya mayor virtud que á ellos á los de Alhama y Baza, para lo que ciertamente no tenia razón; pues para sus casos es preciso confesar el exceso y poder de los agentes de estos , particularmente de ios últimos, que acaso no tendrán en la Europa quien les dispute sus virtudes. Si en vez de andarse en comparaciones hubiera dicho que para ciertos casos se encuentra en los de Jaén el recurso y partido que no se puede hallar en aquellos, me tendría de su parte, como que establecía una verdad certísima y muy fácil de comprehender, atendiendo á que todo agente se proporciona con quien le recibe. De no tener esto en consideración viene aquella contrariedad de opiniones y quejas que freqüentemente se oyen, pretendiendo de los baños lo que de ninguno de los otros remedios ha soñado siquiera conseguir Quien juzga de ellos como persuade la razón, y en lugar. de j. t D A o creerlos el sanalotodo, se contenta con sacar el partido que no hay que prometerse por otro camino. En la inteligencia pues de que ni los baños de Jaén, ni ningunos de quantos se conocen, pueden ser buenos para todos males é indisposiciones; antes por el contrario, los que aprovechan en tales enfermedades solo deben administrarse quando seproporcionan con la disposición del sugeto: de ahí es que aunque sean, corno lo son, de excelente virtud los de Alhama y Baza para ciertos achaques, nadie los permitirá en ellos, si la disposición del paciente lo contradice. Efectivamente, todos aquellos enfermos gráciles, y no son pocos que por su robustez, demasiado calor, pobreza, y mala calidad de humores, inflamacioncilias sordas de entrañas, con sólido sensible, y que se halla muy tirante, estrecho y contraido, y el movimiento excesivo -, si no encuentran en estos baños la regularidad laxitud, blandura, templanza y dulzura que tanto necesitan, podrán buscarla en los baños muy tónicos y calientes. No por cierto, bien en preferir los baños de Jaén Por esto los que con dichas disposiciones padecen males de nervios, como convulsión, perlesía , estupores, temblores y demás que van acompañados de tensión y rigidez, harán muy i a los otros mas calientes, y que se celebran por su virtud tónica ó confortante. Lo mismo los que son atacados de dolores reumáticos y artríticos , sin excluir la ceática de destilaciones acres y corrosivas, aunque sean inveteradas; como todos aquellos que por la destemplanza de sus entrañas acostumbran llenarse de granos, pústulas, excoriaciones, erisipelas y denías que suelen darse á conocer vulgarmente con el nombre de o fuego del hígado. No serán menos útiles en los histéricos, clorosis y abotagamientos, desconcierto de las reglas, flores blancas, esterilidad, males de linones y vexiga, dolores de estómago y otros que suelen acompañar al afecto hipocondríaco, y son hijos del demasiado calor y destemplanza.

Tampoco los tendré por superfluos para deshacer la tenacidad de los humores, sea que se hallen detenidos ó encerrados en las entrañas y demás partes del cuerpo, produciendo obstrucciones ó tumores de cuya rebeldía no saben triunfar los remedios oficinales.

Por último, aunque el gas ácido carbónico que poseen sea en corta cantidad, nada se perderá, si se ensayan en las úlceras y algunos afectos de debilidad en personas jóvenes y otras de hábito grácil, y que sean robustas y calientes. Habiendo pedido á mi amigo D. Serafín de Alcázar, Médico muy aplicado de la ciudad de Jaén, noticia de sus observaciones sobre estos baños, después de quejarse del desorden y mal método con que los toman muchos, añade lo que se sigue:

En el tiempo de diez y seis años que ha exerzo la facultad en este pueblo, ha sido uno de mis mayores cuidados observar la virtud de estos baños como tales, por la recomendación que su uso debe á la practica del día, y como medicinales por tener fundamentada idea de que gozan la acción termal, aunque en el grado mas remiso e inocente.

Ya no puede Vm. dudar que son el antídoto de las enferme dadedades mas rebeldes, que burilando las especiosas y decantadas promesas de la Farmacia, han encontrado su exterminio á efecto del baño general templado: mucho menos le será á Vm. novedad el que le asegure que son todas las que conocen por causa la irritabilidad del sistema nervioso, aridez de fibras acritud de humores, irregular dirección de los espíritus y extases linfáticas. En estas últimas se hacen mas visibles sus fuerzas termales (en qualquier gerarquía que las posean), desenredando paulatinamente los estancamientos, y desalojando las sinobias artríticas producidoras de las afecciones doloríficas de su nombre vulgarmente conocidas por reumatlsmio, Asimismo remedian las xionesrebeldes y habituales, ña telendo variar la direccion del humor que las engendra, y obrando sobre la parte recibídora como un blando repercutí sivo disolvente. Para mayor claridad de este punto, que ha sido siempre el que mas he atendido, sé por inconcusa relación de los pacientes, que se han gobernado por mi consejo, que á los pri- meros baños experimentan fluirles mucha destilación por boca y narices, á manera de las catarrales; y de aquí he conjeturado, que esta misma ó detenida ó cayendo en diferente rumbo á las articulaciones ú otros sitios, era la que causaba los perjuicios sistróficos. Algunas veces, y no muy raras, por un curso erróneo les produce un síntoma molesto, determinándose á los tubos y de Cucadas membranas que forman el oido, y causando en ellos sensación dolorosa, y frecuentemente tubérculos. Este efecto lo atribuyen algunos á la entrada del agua por la oreja externa, detención en dichos anfractos, y corruptela que adquiere por la remora. No pocos también al contacto del ayre á la salida de las estufas; pero soy de distinto mo- do de pensar, combinando el cúmulo de sucesos de esta es pede que aquí acometen con el corto número que he notado en la multitud de personas que he visto bañarse en rios charcas, tinas, y aun en el mar, quando he tenido oportunidad de ello, y lo atribuyo á la destilacion acre, y si puede decirse ferina, que corre al dicho órgano.

Aquí inserta una importante observación, que confirma lo que va expuesto acerca de la virtud de estos baños; pero la omito por no ser honesta, ni para un libro que ha de andar en manos de todos.

 

Método con que debo usarse el agua de estos baños.

Sin embargo de que para tomar estos baños no sea tan preciso el largo uso de los humectantes, D J como para los mas calientes, siempre acomodará no llegarse á ellos sin que haya precedido la correspondiente preparación, así en orden á esto, como á las evacuaciones que esten indicadas por la demasiada plenitud, cacochímia.

Según da á entender el citado Manzaneda, parece que en su tiempo se administraba el agua en bebida pero despues se ha dexado esta práctica, como lo expresa D. Serafín de Alcázar en su carta, y creo puede haber consistido en que hallándose muy cargada de tierra, no surtiria buenos efectos: por lo menos se hace sospechosa; y mientras la observación no enseñe lo contrario, nada se podrá decidir, contentándose con usarla en baño. Quántos hayan de tomarse, á qué hora, y qué tiempo se deberá echar en cada uno, lo manifiesta el dicho Manzaneda al fol 16. -Soy de parecer (dice) que no , se tome mas de un baño al día, y ese al amanecer, y su detención en él será según su buena tolerancia y la repetición yduración de baños será por nueve días; ó si el achaque fuere tenaz y las fuerzas lo permiten llegará á diez y ocho baños, descansando tal día para no fatigar la naturaleza.,, En quanto a tomarlos tan temprano y en ayunas, solo podrán hacerlo los de estómago robusto, pero los débiles será mejor se desayunen antes y cosa ligera, para que pasadas dos horas vayan a él con lo que evitarán los perjuicios que puede traerles el baño y la marea, mas temible aquí por lo freqüentes que son los ayres, y no estar las habitaciones á mano. Acerca del número de baños que han de tomarse, si el sueño y apetito van bien, y no hay sed, andando las evacuaciones de orina y cámara regulares, podrá extenderse de veinte y quatro á veinte y seis, deteniéndose en cada uno desde media hora hasta una, pudiendo para todo lo demas que ocurra ver el cap. 8 del trat. I el tomo I. de esta oirá. El síntoma que refiere D. Serafín de Alcázar, y he oido á otros á quienes ha sobrevenido mientras los baños no solo el ruido y desazón de los oídos, sino también de los ojos, aunque desaparezca presto, y no sea de consideración, merece se le procure remedio, mucho mas si permanece, no mojándose la cabeza, y tomadas las precauciones debidas contra los ayres.

¿Has visitado nuestras termas?

Si

No

Plataforma ciudadana Jabalcuz | Ctra. de los Villares Km. 3. 23194. - JAÉN - (Jaén).
contacto@plataformajabalcuz.org | Web optimizada para Mozilla Firefox, e I.E. 7 | Prodemedia SCA
Web optimizada 1024x768 | Este sitio trata de usar XHTML 1.0 y CSS

Este portal ha sido incentivado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía. ORDEN 9 de mayo de 2006
logo junta andalucía

Proyecto realizado bajo licencia Creative Commons
logo Creative Commons logo Creative Commons logo Creative Commons